Para ti Hugo…

la sonrisa de hugo

Antes no creía en el destino, pero ahora sé, que lo que tiene que ser, será y lo que tiene que venir, vendrá. En mi vida tú estabas escrito, no concibo mi vida sin los momentos que me estás dando. Si echo la vista atrás, empezando desde el día que fui al ginecólogo y no te esperaba, tenías que venir. “Qué me pasa doctor?”, “Enhorabuena, estás embarazada”. No te esperaba, pero tenías que venir. Pasé un embarazo un poco malo, porque la placenta no estaba bien, temía perderte. Pero llegaste a mi vida, porque tenías que venir. Me hiciste, por primera vez, sentir la enorme emoción de un parto natural, saliste de dentro de mi y en un segundo te estaba abrazando, besando y oliéndote. Me brindaste de ese momento, porque para eso estás aquí. Antes de conocer tu enfermedad… sabía que eras especial. Más de una vez hablé con mis personas más cercanas y les dije que creía que tenías un don. Efectivamente. Estás aquí para llenar mi vida de felicidad. Me has hecho valorar la vida de una manera que antes no hacía. Me haces valorar a las personas que tengo a mi lado. Me has hecho valorar mi casa, cuando creímos por un momento perderla, por no tener un ascensor para ti. Gracias a ti, mi corazón, se siente más amplio, tengo más capacidad para amar. Quiero vivir cada minuto contigo, hacerte feliz cada día, ver esa carita llena de vida que nos tiene locos. Eres especial… siempre lo supe. Te amo con todo mi corazón, dedicaré toda mi vida a ti, porque tú eres mi vida. Dentro de lo mal que me siento a veces, no podrías hacerme más feliz HUGO. Eres un ángel, viviremos unidos una historia diferente a “las normales”, pero llena de felicidad. Como me dijeron hace poco: “Una vida, si es plena, nunca es corta”. Hugo, llegaste a mi vida, porque tenías que venir. La vida te creó para mi, y a mi me creó para ti. Te quiero.